Esta artículo firmado por Juantxo López de Uralde fue publicado como columna de opinión en la sección La Tribuna de Diario Sur el 15/02/2017

La Ley Estatal 30/2014 establece que determinadas zonas naturales de nuestro país pueden ser declaradas Parque Nacional, la máxima distinción como figura de protección a nivel estatal. Cualquiera no puede aspirar a esta denominación. Para ello ha de reunir dos condiciones básicas que condicionan todas las demás exigencias: presentar una serie de ecosistemas explicitados en un anexo y además ser el mejor ejemplo («excepcional» -sic- según texto de la Ley) de un determinado tipo de esos ecosistemas en España, sin repetición. Así, Garajonay es el mejor ejemplo de bosques de laurisilva, Doñana de dunas y marismas, Ordesa y Monte Perdido de la alta montaña alpina caliza o Sierra Nevada de la alta montaña mediterránea. A este selecto club se puede acceder, según la Ley, cumpliendo la obligación sine qua non de ser un lugar natural único en España, o irrepetible, o siendo el mejor de varios similares.

En ese sentido, científicos allá por 1809 como el botánico-naturalista Simón de Rojas Clemente o plataformas sociales y científicas en la actualidad, han sido conscientes del valor sin parangón a nivel español de Sierra Bermeja, situada en la provincia de Málaga, montaña que va desde Casares hasta el río Verde. Dicha sierra está formada por una roca especial a nivel planetario, la peridotita, sobre la que cabalgan unos ecosistemas también únicos: los ecosistemas serpentínicos. Por ello fue solicitada formalmente su protección como Parque Nacional ya en 2007.

Por otro lado, otros colectivos, con el apoyo incondicional de la Junta de Andalucía, también han realizado una petición para otro espacio natural andaluz, la Sierra de las Nieves, igualmente situada en la provincia de Málaga y colindante con Sierra Bermeja. Pero si analizamos los ecosistemas exigibles en el Anexo de la Ley 30/2014 y su “excepcionalidad”, Sierra de las Nieves no cumple los objetivos, ya que aunque tiene varios “sistemas naturales a representar en la Red de Parques Nacionales” (sic), al tener aquellos ecosistemas que pueden considerarse «únicos» o «irrepetibles» una superficie muy reducida, no llegan a cubrir esa excepcionalidad.

En efecto, solo tres pequeñas zonas de Sierra de las Nieves y de sus sierras más cercanas son únicas a nivel de sus ecosistemas: los sabinar-enebrales oromediterráneos con pinsapos (unas 100 Ha), el quejigal adehesado de Quercus faginea subsp. alpestris (unas 500 Ha) y el alcornocal con pinsapos (éste fuera de la Sierra de las Nieves, aunque dentro de los artificiales límites del Parque Natural, unas 100 Ha). En conjunto estos tres ecosistemas alcanzan unas 700 hectáreas, de un mínimo de 20.000 necesarias para ser un Parque Nacional, es decir, tan solo un 3,5% de ese mínimo. Es a causa de esto que Sierra de las Nieves obtiene un insuficiente para ser Parque Nacional, por la escasa extensión en sus ecosistemas exclusivos («excepcionales» según Ley).

Para solventar esta deficiencia, los valedores de la petición, de un modo arbitrario, han tenido que “fagocitar” ecosistemas limítrofes para poder cumplir con los objetivos de la Ley de Parques Nacionales, y que mejor manera que ir a la fuente de lo más exclusivo que tiene Málaga: las peridotitas de Sierra Bermeja. De este modo, en la propuesta de Parque Nacional Sierra de las Nieves, que ni siquiera incorpora el nombre de Bermeja, se pretende añadir 10.000 Ha de Sierra Bermeja -un 35%-, fragmentando una Zona de Especial Conservación Europea, una montaña compacta en su constitución geográfica e histórica, todo ello sin justificación científica.

De esta forma, quedaría fuera de la propuesta de Sierra de las Nieves, el único bosque de pinsapos sobre peridotitas del mundo así como, entre otros valores, varias especies endémicas de flora (Centaurea lainzii, Peucedanum officinale subsp. brachyradium o Euphorbia flavicoma subsp. bermejense), únicas también en el mundo. Catorce especies de fauna quedarían también fuera, como Leuctra bidula (mosca de las piedras) o Alphasida ferreri (escarabajo). Pero ni siquiera con ese fragmento de Sierra Bermeja incorporado a la propuesta quedarían representadas las peridotitas malagueñas, pues seguirían fuera grandes extensiones de variedades con plagioclasa, así como tectonitas con espinela (peridotitas con espinela o peridotitas con granate) y peridotitas granuladas, exclusivas de la zona occidental de Sierra Bermeja. Así, se ofrece a la ciudadanía una propuesta de Parque Nacional «Frankenstein», diseñado a base de fragmentos de grandes ecosistemas sobre dolomías y calizas (sector biogeográfico Rondeño), de gneises y micaesquistos (sector Aljíbico) y de las peridotitas añadidas (sector Bermejense), como válido para justificar el fin.

La Junta de Andalucía aún está a tiempo de rectificar, rehacer el expediente de solicitud, bien tramitando la petición de Sierra Bermeja, más antigua, bien aunando ambas propuestas bajo una metodología científica reuniendo los territorios que cumplen los objetivos de la Ley, Sierra Bermeja (con 30.000 Ha continuas de peridotitas, 1100 Ha. de pinar-coscojar endémico, más de 13.000 Ha de matorral serpentinícola exclusivo y su pinsapar serpentinícola único en el planeta) con los territorios de Sierra de las Nieves que con ella se continúan, en una propuesta Bermeja + Nieves, mucho más grande y sólida técnicamente, cumpliendo -entonces sí- con la Ley Estatal y con el anhelo de las poblaciones de ambos territorios.

Juantxo López de Uralde

Diputado parlamentario por Araba (Grupo Parlamentario Unidos Podemos – En comú Podem-En Marea). Coportavoz de EQUO. Exdirector de Greenpeace España (2001-2010)