Este artículo salió publicado en el número 370 de la revista Quercus, la referente como medio de comunicación de la conservación científica de la naturaleza, en respuesta al suplemento de la revista número 367 que el Organismo Autónomo Parques Nacionales publicó en el centenario de la Red de Parques Nacionales, con una introducción en la que el OAPN daba por sentada la declaración del Parque Nacional Sierra de las Nieves, sin haber pasado el trámite legal y administrativo pertinente, y con una falta de rigurosidad en el reportaje donde el OAPN justificaba la declaración de este parque, con el título «Los pinsapos y las peridotitas auparán a la Sierra de las Nieves a la máxima protección», sin hacer referencia alguna a la mejor representación de los afloramientos de las peridotitas en España, un espacio natural que alberga un exclusivo pinsapar sobre peridotitas, Sierra Bermeja.

Una plataforma ciudadana integrada por colectivos sociales y científicos reivindica que el tercer parque nacional de Andalucía incluya, además del Parque Natural de la Sierra de las Nieves, en el extremo occidental de la cordillera bética, otro emblemático macizo montañoso de Andalucía: Sierra Bermeja. En este artículo se detallan los motivos.

Nos ha sorprendido comprobar que Quercus ha publicado un suplemento especial dedicado al centenario de la primera ley de parques nacionales, junto a su número 367 (septiembre de 2016), cuyo sumario anuncia un artículo con el siguiente titular “Los pinsapos y las peridotitas auparán a la Sierra de las Nieves a la máxima protección”. Tanto este titular como el contenido del artículo ignora el importante agravio que con la propuesta de calificación de la Sierra de las Nieves (Málaga) como Parque Nacional se está cometiendo a nivel institucional con otro importante macizo montañoso malagueño que también forma parte de la Serranía de Ronda: Sierra Bermeja.

Además de albergar los únicos bosques de pinsapos (Abies pinsapo) sobre peridotitas del mundo, esta montaña es la verdadera representante de los macizos ultramáficos de peridotitas de la península Ibérica y de Europa Occidental. Sierra Bermeja y sus dos estribaciones, Sierra Palmitera y Sierra Real, son el último bastión de las cordilleras béticas. Con unos trescientos kilómetros cuadrados de extensión, son un espacio natural único desde el punto de vista geológico, no sólo en España sino en toda Europa y el Mediterráneo, bien conservado debido al efecto «rechazo» que sus rocas, las peridotitas, vienen ejerciendo sobre los usos humanos, siendo este macizo un auténtico «desierto poblacional». La especificidad geológica de las peridotitas trae consigo una considerable cantidad de endemismos y especies protegidas de flora y de fauna, muchas de ellas en peligro de extinción, que elevan el valor de este entorno.

La conservación de los ecosistemas serpentínicos es de interés general para la nación. En este sentido, desde 2007, diferentes entidades públicas y colectivos sociales integrados en la Plataforma «Sierra Bermeja, Parque Nacional» venimos solicitando al Ministerio de Medio Ambiente y a la Junta de la Andalucía la declaración de las Sierras Bermeja, Palmitera y Real, como Parque Nacional. La solicitud cubre el objetivo de la Ley 30/2014 de Parques Nacionales, que indica que esta figura de protección debe representar grandes ecosistemas típicos del Estado Español sin reiteración, es decir, únicos, y con buen grado de conservación. En 2014 la Junta de Andalucía inició el expediente para tramitar junto al Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN) –dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente‐ la declaración de la Sierra de las Nieves como Parque Nacional. Pese a que el Gobierno andaluz ya conocía la propuesta de Sierra Bermeja desde 2007, su expediente inicial se limitó a proponer la conversión de algo más de 16.000 hectáreas ya calificadas como Parque Natural en Parque Nacional. Sin embargo, la entrada en vigor de la Ley 30/2014, que exigía un mínimo de 20.000 hectáreas, y la exigencia del OAPN de incluir los ecosistemas serpentínicos en la relación de sistemas naturales de la Red de Parques Nacionales obligaron a la Junta de Andalucía a readaptar su propuesta, incluyendo un pequeño fragmento de Sierra Bermeja para tener representada la vegetación sobre peridotitas y aumentar su extensión; se actuaba además en contra de las recomendaciones científicas y de UICN referentes a no trocear los grandes ecosistemas a incluir en los espacios naturales protegidos. Esta actuación totalmente ajena a criterios científicos escondía el interés político de la Junta de Andalucía y de la Mancomunidad Sierra de las Nieves por hacer viable su expediente pese a sus deficiencias. Con ella se siguió ninguneando a Sierra Bermeja y se pervierte el espíritu de la Ley de Parques Nacionales: mal asunto en su efeméride.

Aspirar a un gran parque nacional

El 30 de marzo de 2016, el OAPN tuvo conocimiento de la propuesta de Sierra Bermeja al recibir en mano la memoria científico‐técnica de esta iniciativa en una reunión que mantuvo en Madrid con representantes de la Plataforma «Sierra Bermeja, Parque Nacional». El OAPN nos trasladó que la mejor alternativa era sumar ambas propuestas, la de Sierra de las Nieves y la de Sierra Bermeja, creando un gran parque nacional en la provincia de Málaga, que tal vez podría llamarse Parque Nacional de la Serranía de Ronda, propuesta que recibimos con satisfacción. Esta nueva idea no sacrificaría la toponimia, sería más representativa de las singulares montañas malagueñas, beneficiaría a más municipios y comarcas, tendría más proyección internacional y sí albergaría los sistemas naturales únicos que marca la ley, en este caso pinsapares y peridotitas. Sin embargo, el director del OAPN, Basilio Rada, también comentó que los informes técnicos de la propuesta debería elaborarlos la Junta de Andalucía.

Macho de Oxygastra curtisii (Diego Rodríguez Martínez)Es esa administración autonómica, reacia a implementar propuestas que surgen de la ciudadanía y de distintos colectivos sociales, primando un modelo impositivo y anquilosado de gestión del territorio que parece responder a extraños fines que no benefician el interés público y no se rigen por criterios científicos, desde donde no se quiere contemplar la propuesta de Sierra Bermeja, ni la propuesta de unificación de ambos espacios geográficos colindantes y complementarios. En otras palabras, una huida hacia adelante.

Mientras tanto se van sumando los apoyos a la propuesta de calificación como Parque Nacional de Sierra Bermeja, entre otros de colectivos científicos y sociopolíticos, de varias universidades andaluzas, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, de la Sociedad Española de Biología de Conservación de Plantas, de la Diputación Provincial de Málaga o de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol que aprobó por unanimidad el 4 de noviembre de 2016 apoyar la iniciativa. En el centenario de la Ley de Parques Nacionales de España, la Plataforma “Sierra Bermeja, Parque Nacional” continuará trabajando para que primen los criterios científicos objetivos sobre cualesquiera otros intereses.

Autores: Firman esta carta los siguientes representantes de la Plataforma “Sierra Bermeja, Parque Nacional” (por orden alfabético de apellido):

José Gómez Zotano (Universidad de Granada), Noelia Hidalgo (Universidad de Málaga), Javier Martos (Geonatura Sur), Ildefonso Navarro (Ayuntamiento de Estepona, Málaga), Andrés Vicente Pérez Latorre (Universidad de Málaga), Felipe Román (Grunsber) y José Suárez (Universidad Complutense de Madrid).