Ha salido publicado un artículo en la revista Quaternary International (Pardo Martínez et al., 2024) que proporciona nuevas claves paleobiogeográficas de coníferas de montaña tan singulares como el pinsapo (Abies pinsapo), el pino laricio (Pinus nigra) y el tejo (Taxus baccata), en la meseta de los Quejigales, dentro del Parque Nacional de la Sierra de las Nieves.

Con el objetivo de reconstruir la historia de la vegetación en este espacio natural protegido, la investigación ha utilizado el análisis pedoantracológico en una zona inexplorada de este sistema montañoso.

Entre otros hallazgos, con el estudio al que hace referencia el artículo se ha podido identificar la presencia de pinsapo en zonas elevadas del Parque Nacional hace casi 13.000 años, lo que la convierte en la evidencia antracológica de Abies más antigua y a mayor altitud de las encontradas hasta la fecha en el extremo suroeste de la cordillera Bética. Asimismo, también ha podido determinar que el pino laricio se refugió en estas zonas elevadas antes de desaparecer definitivamente de la Serranía de Ronda en algún momento del Holoceno.

Paleosol charcoal: 12,700 years of high-altitude mediterranean vegetation history in relation to forest fires in the southwestern baetic cordillera (Spain)

Los incendios podrían haber sido determinantes

Los incendios forestales podrían haber sido uno de los principales factores que determinarían la conformación y evolución de este paisaje vegetal, tal y como sugieren los eventos de fuego identificados a partir del análisis de suelos.

Precisamente, dentro del ámbito del Parque Nacional y ya en épocas recientes, el incendio de 1991 acabó con gran parte de las poblaciones de Abies pinsapo que se localizaban en el pico Plaza de Armas (Martos Martín y Gómez Zotano, 2021), en Sierra Palmitera (Sierra Bermeja).

La comprensión de estas dinámicas paleobiogeográficas sirven para comprender el comportamiento que estas coníferas tendrán en el futuro, ayudando así a su conservación.

Referencias: