El geógrafo José Antonio Castillo Rodríguez, presidente del Instituto de Estudios de Ronda y la Serranía (IERS), ha sido entrevistado en Canal Charry TV para hablar de la Serranía de Ronda, para explicar los límites de esta comarca natural y de la necesidad de promover su reunificación administrativa. Lo hace en nombre de un grupo adscrito al IERS denominado “Plataforma Serranía de Ronda Existe”, donde están también, entre otras personas, profesores universitarios como el botánico Andrés V. Pérez Latorre, el geógrafo José Gómez Zotano y el arabista Virgilio Martínez Enamorado, el director de la editorial La Serranía José Manuel Dorado, así como otros profesionales, investigadores y agentes comarcales como el recientemente fallecido Juan Terroba.
La comarca natural de la Serranía de Ronda
Castillo señala los límites de esta comarca natural que es la Serranía de Ronda, que se extiende desde el Guadalhorce al este; al norte, lindando con la comarca de Antequera; al noroeste, con las arcillas versicolores y las colinas de Olvera y de Pruna; con la zona de Grazalema, Ubrique y los Alcornocales hasta el Estrecho por el oeste; y por el sur, hasta Sierra Bermeja, que llega prácticamente al mar, la sierra Blanca de Marbella y la sierra de Mijas.
Pese a su incontestable identidad natural y su coherencia territorial desde el punto de vista fisiográfico y geológico, el tema central de la defensa que ha centrado la entrevista a José Antonio Castillo es que la Serranía de Ronda está desapareciendo desde el punto de vista administrativo y político, porque se está fragmentando, se está atomizando. Así, es común hablar de errores geográficos como “Sierra de Cádiz” o “Sierra Sur de Sevilla”, inexistentes desde el punto de vista geográfico ni toponímico. Por supuesto, señala Castillo, las sierras de Cádiz están en la provincia de Cádiz, pero no existe una “Sierra de Cádiz”, y las sierras del sur de Sevilla están en la provincia de Sevilla, pero no existe una “Sierra Sur de Sevilla”: ambas zonas serranas son Serranía de Ronda.
División provincial frente a comarcalización
La división territorial de España en provincias fue una reforma promovida por Javier de Burgos en 1833, en la que no se tuvo en cuenta la realidad de las comarcas y que trazó límites geográficos muy caprichosos. Es el caso, por ejemplo, de la separación entre Málaga y Cádiz, en la zona de La Sauceda.

La identidad de la Serranía de Ronda está amenazada por el poder de las diputaciones provinciales, que ha ahondado en los errores de las reformas que promovieron en el siglo XIX las actuales provincias sin defender sus comarcas, y la tendencia a la fragmentación administrativa, creando mancomunidades o entelequias como, por ejemplo, la “Sierra de las Nieves”, que, amparada por la figura legislativa del Parque Nacional, también reclama su propia comarca e identidad territorial al margen de la Serranía de Ronda; es el mismo caso que el de la “Sierra de Cádiz”, antes referida.
Son los casos también de denominaciones como “Área Sanitaria Serranía de Málaga” o “Vinos de Sierras de Málaga”, o de la aparición en medios de comunicación, por ejemplo, de “Sierra de Málaga” en vez de “Montes de Málaga”, donde pesa más lo comercial que el rigor, ha apuntado el geógrafo.
Sierra del Pinar (Grazalema). Fotografía: Javier Martos
Serranía de Ronda: una entidad física, fisiográfica y humana
La Plataforma Serranía de Ronda Existe (IERS), señala Castillo, no defiende la alteración de los límites provinciales, que llevan dos siglos hechos realidad, sino que reclama que se le dé a una entidad física, fisiográfica y humana que existe desde hace millones de años, como es la Serranía de Ronda, el nombre que le corresponde. Los errores de denominación y las políticas que usan esos otros nombres erróneos empobrecen a la comarca de la Serranía de Ronda, señala el presidente del IERS.
Finalmente, apunta Castillo, la Serranía de Ronda debería tener una entidad organizativa comarcal e interprovincial -una comisión de las diputaciones de Málaga, Cádiz y Sevilla- para gestionar de forma coherente todos los pueblos y subcomarcas, ahora sí, de este magnífico territorio: Valle del Genal, valle del Guadiaro, zona de Alcornocales, las sierras blancas de Líbar y adyacentes, las sierras aledañas a Antequera, las sierras aledañas a la costa, etcétera. Y añade un último apunte para la población, para que conociendo esta grandeza territorial estén orgullosos de sentirse serranos.

