Del 16 al 20 de junio se ha celebrado en Gijón el 9º Congreso Forestal Español. Entre las sesiones y comunicaciones que ha incluido en su programa hay una ponencia que presenta la metodología de evaluación aplicada por la Junta de Andalucía tras el incendio de Sierra Bermeja, para establecer prioridades para las actuaciones a llevar a cabo inmediatamente después del siniestro (Venegas Troncoso y Guzmán Álvarez, 2025).
Tras el incendio de Sierra Bermeja de 2021, que afectó a más de 9.500 hectáreas de alto valor ecológico, los autores —pertenecientes a entidades vinculadas con la gestión del medio ambiente, adscritas a la Junta de Andalucía— emplearon una herramienta que ya venía siendo utilizada desde el incendio de Las Peñuelas (Doñana, 2017), «ágil, objetiva y basada en criterios científicos», para optimizar los recursos disponibles y reducir los riesgos ambientales y sociales más inmediatos.
La metodología combina herramientas de teledetección satelital (Sentinel-2) y drones, con análisis de campo y modelos hidrológicos. A partir de estos datos, establecen niveles de prioridad en función de la severidad del fuego, la pendiente del terreno, la vulnerabilidad del suelo y la posible afección a infraestructuras o zonas habitadas.
Actuaciones post-incendio de Sierra Bermeja en 2021. (Foto: Javier Martos)
Actuaciones puntuales o lineales
El sistema permite diferenciar entre actuaciones puntuales o lineales (por ejemplo, retirada de árboles peligrosos o protección de carreteras y senderos) y actuaciones superficiales orientadas a reducir la erosión y estabilizar laderas mediante hidrotecnias, fajinas o albarradas.
En el caso de las lineales, en la zona incendiada en Sierra Bermeja se trazaron áreas de influencia fijando una franja de 50 m a ambos lados de carreteras, caminos, pistas y sendas, así como 20 m sobre los senderos peatonales de uso público existentes.
Actuaciones post-incendio de Sierra Bermeja en 2021. (Foto: Javier Martos)
Actuaciones superficiales
Para las actuaciones superficiales, debido a la gran extensión afectada por el incendio, no fue posible acometer actuaciones de reducción de riesgos en toda la superficie. Por eso, y en base al presupuesto disponible, fue preciso establecer una priorización con criterios que fuesen buenos indicadores del objetivo marcado: reducir el aumento de los riesgos derivados de la pérdida de cobertura vegetal.
La zonificación de las actuaciones superficiales se definió a partir de las subcuencas hidrográficas. A partir de esta delimitación, se calculó un valor numérico para cada una que, con carácter sintético, englobaba el efecto conjunto de siete variables asociadas a la susceptibilidad y severidad del incendio:
- Susceptibilidad del suelo: topografía del terreno.
- Susceptibilidad del suelo: erosión potencial.
- Severidad del incendio.
- Superficie afectada en la subcuenca.
- Incremento de los caudales punta en la subcuenca.
- Áreas de riesgo potencial significativo de inundaciones.
- Efecto paisajístico.

Clases de prioridad para las actuaciones de emergencia post-incendio (Sierra Bermeja, 2021)
Aplicación del método
A partir de ese análisis territorial, la metodología establece los objetivos de la primera fase de restauración (emergencia), para, a continuación, elaborar las intervenciones. Tras el incendio de Sierra Bermeja, la Junta de Andalucía estableció los siguientes objetivos:
- Conservar y mejorar el suelo que se veía desprotegido de cubierta vegetal como consecuencia del incendio.
- Limitar la escorrentía y la pérdida de suelo por erosión laminar en laderas y reducir el arrastre de sedimentos a la red de cauces.
- Reducir el riesgo de avenidas e inundaciones tras el incendio.
- Reducir la contaminación de aguas superficiales y subterráneas por cenizas y aportes sólidos.
- Minimizar el riesgo de caída accidental de árboles que pudieran generar un daño a las personas.
- Garantizar el tránsito de vehículos y personas.
Según se indica en el artículo, para Sierra Bermeja también se tuvieron en cuenta otros objetivos adicionales:
- Prevenir la proliferación de plagas en la superficie forestal no afectadas por el incendio.
- Favorecer los procesos de restauración de los ecosistemas naturales del área incendiada y mejorar las condiciones ecosistémicas para la fauna.
- Reducir el efecto paisajístico negativo del arbolado muerto.
- Eliminar los riesgos derivados en los equipamientos de uso público afectados por el incendio.
- Establecer un modelo de intervención que reutilizara o incorporara in situ la mayor parte posible de madera quemada.
- Contemplar el manejo de la madera muerta como un criterio en el diseño de la intervención, reservando arbolado sin cortar.
Actuaciones post-incendio de Sierra Bermeja en 2021. Paraje Natural Los Reales de Sierra Bermeja (Foto: Javier Martos)
Según indican los autores, la metodología ha demostrado su eficacia en incendios de gran magnitud como los de Las Peñuelas (Doñana, 2017), Almonaster (2020), Sierra Bermeja (2021) y Los Güájares (2023).
El artículo señala que este enfoque permite tomar decisiones rápidas y fundamentadas en los días inmediatamente posteriores al incendio, cuando el territorio es más vulnerable, y sienta las bases para una restauración integral a medio y largo plazo, centrada en la recuperación de la vegetación y la mejora de la resiliencia del ecosistema. Aporta una herramienta práctica y replicable para que las administraciones puedan responder de forma eficaz a los grandes incendios, mitigando sus efectos sobre el suelo, la biodiversidad y las comunidades locales.
Método teórico vs ejecución
Por Javier Martos
Tras el incendio de Sierra Bermeja en 2021, y como continuación de los trabajos previos en los que habíamos analizado los incendios forestales ocurridos en la zona desde 1975 (Martos Martín y Gómez Zotano, 2021), llevamos a cabo un estudio detallado del siniestro, evaluando su afección al territorio, el proceso de regeneración natural y el seguimiento de las actuaciones emprendidas por la Junta de Andalucía en Sierra Bermeja.
El paisaje calcinado de la sierra y las intervenciones forestales realizadas por la administración resultaban desoladores, si bien era necesario valorar dichas actuaciones con una perspectiva a largo plazo.
Los proyectos de restauración desarrollados por la Junta se ejecutaron en diferentes zonas, seleccionadas conforme a la metodología descrita en este artículo (Venegas Troncoso y Guzmán Álvarez, 2025). Dicha metodología cumple adecuadamente su función al definir las áreas prioritarias de intervención, aunque no contempla —pues no forma parte de su objeto— la evaluación de la idoneidad de las actuaciones realizadas. Sobre este aspecto, resulta especialmente esclarecedora la conferencia impartida por Jorge Castro, catedrático del Departamento de Ecología de la Universidad de Granada, en el marco de las VI Jornadas de Patrimonio de Casares, en la que abordó críticamente algunas de las técnicas empleadas por la administración.
Una vez concluida la fase de estudio, la administración pasó a la fase de ejecución, con carácter de «emergencia».
Los análisis y observaciones que hicimos sobre el terreno pueden leerse en las siguientes publicaciones:
- Primera parte: Regeneración natural vs repoblación. Análisis de la gestión forestal en el Paraje Natural (16/8/2022)
- Segunda parte: Análisis de la afección en el Alcornocalillo. Pinus vs Quercus. Inflamabilidad vs estructura del combustible (22/8/2022)
- Tercera parte: Índice de severidad frente a extensión en los incendios forestales (8/9/2022)
Efecto del manejo de la madera quemada sobre la regeneración forestal post-incendio (Jorge Castro. Casares, 2023)
A partir de nuestras observaciones y del análisis de los datos, constatamos que las actuaciones post-incendio no se llevaron a cabo de manera adecuada en todas las zonas afectadas. En particular, las intervenciones realizadas dentro del Paraje Natural de los Reales de Sierra Bermeja podrían haberse ejecutado con una mayor sensibilidad y respeto hacia el entorno.
Es importante señalar que la administración tiene margen de mejora en los procesos de restauración post-incendio y en la gestión preventiva. Además, persisten deficiencias en la transferencia de información entre las instituciones científicas y los organismos gestores. Un ejemplo de ello es la continua justificación de la retirada de madera quemada por la supuesta «proliferación de plagas en las superficies forestales no afectadas por el incendio», un argumento que está en entredicho y carece de respaldo científico sólido. Por otra parte, la población en general sigue poco informada sobre los incendios forestales, especialmente en lo relativo a los procedimientos de extinción.
Todas estas consideraciones nos impulsaron a organizar, en 2023, las Jornadas de Patrimonio de Casares, en cuyo marco se celebró la conferencia de Jorge Castro anteriormente mencionada. Dichas jornadas llevaron por título «La gestión del monte mediterráneo en el contexto actual: un cambio de paradigma».
Referencias:
- MARTOS MARTÍN, Javier; GÓMEZ ZOTANO, José. «Sierra Bermeja y los grandes incendios forestales. Una reconstrucción geohistórica«. 2021, Los Bosques de la Serranía de Ronda. Una perspectiva espacio-temporal. Ed. La Serranía (José Gómez Zotano y José Antonio Olmedo Cobo, editores)
- VENEGAS TRONCOSO, Javier y GUZMÁN ÁLVAREZ, J. R. (2025). «Una metodología para priorizar las actuaciones de emergencia tras un gran incendio forestal«. 9º Congreso Forestal Español, 16-20 de junio de 2025 (Gijón)
Informático, experto en cartografía digital y teledetección. Editor de "Sierra Bermeja, un patrimonio natural excepcional". Hasta julio de 2022 formó parte del equipo cientifico-técnico de la Plataforma Sierra Bermeja Parque Nacional. Es socio del Grupo Naturalista Sierra Bermeja (Grunsber)
Cómo citar?: Martos Martín, J., (fecha). «(título de la publicación)». Sierra Bermeja, un patrimonio natural excepcional. (URL de la publicación)

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