Este pasado martes 13 de mayo, la Junta de Andalucía ha iniciado las primeras voladuras en la ladera de Sierra Palmitera contigua a la A-397 para intentar estabilizarla, tras el desprendimiento que se produjo el pasado 8 de marzo, que dejó cortada la carretera que conecta Ronda y la Costa del Sol, afectando a un gran número de personas y empresas que la utilizan a diario. Según informa la propia Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, la A-397 tiene un tránsito estimado de 9.000 vehículos diarios, pese a que el último plan de aforos publicado por la Junta de Andalucía, en 2023, proporciona un aforo de 4.382 vehículos diarios en el PT-24 de esta carretera, con un 9% de vehículos pesados transitando por ella.
Las voladuras implican trabajos muy complejos, que han sido llevados a cabo por expertos artificieros, supervisados por la Guardia Civil.
Es comprensible la urgencia de las actuaciones, pues el corte de la carretera afecta a miles de vecinos y pueblos de la Serranía de Ronda. También se entiende la cuantía de las obras, para las que la administración ha liberado 3,5 millones de euros. Donde parece que no hay consenso es en las medidas correctoras aplicadas para garantizar que este tipo de incidentes no vuelva a ocurrir. Lo razonable es que la propuesta no responda a juicios precipitados que no tengan en cuenta la naturaleza de la montaña o que las soluciones adoptadas prioricen el corto plazo frente a otros criterios.

Una montaña joven, en proceso de estabilización
La montaña afectada, Sierra Palmitera, es una estribación perpendicular al macizo de Sierra Bermeja. Como todo el afloramiento bermejense, tiene una naturaleza geológica muy singular, con una orogénesis que se remonta al Mioceno, hace unos 23 millones de años, lo que supone que en la actualidad está en un proceso de estabilización. El afloramiento está compuesto por enormes bloques de peridotitas muy fragmentados y cizallados, muy inestables, por donde penetra con facilidad el agua de lluvia. Están dispuestos en laderas con pendientes muy acusadas, que superan en algunos puntos los 45º. La carretera A-397 discurre por una zona así, a media ladera, expuesta a los peligros de los habituales desprendimientos en la montaña que se producen a consecuencia de esta fragmentación rocosa, de las acusadas pendientes y del proceso de estabilización que experimenta esta joven montaña.
Las voladuras, aun siendo realizadas por artificieros con experiencia, han debido contar con el asesoramiento de especialistas que deben haber tenido en cuenta la naturaleza de la roca y su respuesta mecánica en este contexto, porque aunque el objeto sea hacer caer los bloques más inestables, la disipación irregular de la energía durante la detonación ha podido aumentar la inestabilidad en sitios no visibles, que pueden volver a ser un problema a medio y largo plazo.

Juan Carlos Romero Silva, frente a la zona afectada (Fotografía: Javier Martos, enero de 2014)
Esta última es la opinión del geólogo malagueño Juan Carlos Romero Silva, experto conocedor y defensor de la geología de la provincia de Málaga, que la ha divulgado a través de su proyecto Aula Museo de Geología Malagueña. Como profesional, se ha dedicado también a obras de construcción de infraestructuras viarias en montañas de naturaleza parecida en países extranjeros, por lo que su opinión es lo suficientemente experta para ser considerada. Recientemente ha formado parte de un equipo que ha construido la E60 Highway en la República de Georgia, donde se han levantado escudos de hormigón tipo «rock shed» que protegen y absorben este tipo de desprendimientos. Romero Silva, según lo que ha publicado estos días en sus redes sociales, desaconseja totalmente las voladuras sobre el terreno y sugiere este tipo de construcciones para evitar problemas futuros, es decir, para que los futuros desprendimientos, que con seguridad se volverán a producir, no afecten a la carretera.

Estructura de hormigón tipo ‘Rock shed’ en la E60 Highway de la República de Georgia (Autor: Juan Carlos Romero Silva)
¿Voladuras en un Parque Nacional?
Durante años, la propuesta de crear un gran parque nacional en la provincia de Málaga, que respondiera a la singularidad geológica y biogeográfica de la Serranía de Ronda uniendo el Parque Natural Sierra de las Nieves y toda Sierra Bermeja chocó con el rechazo de la administración, que argumentaba que la existencia de la carretera A-397 era incompatible con la conservación de los ecosistemas. Era una excusa fácilmente rebatible tomando ejemplos de otros parques nacionales con infraestructuras de este tipo en su interior. Además, lo ideal en la gestión que se espera de los políticos, es que compatibilicen dos objetivos irrenunciables en el modelo de sociedad en que vivimos: facilitar el tránsito de personas y conservar los espacios naturales verdaderamente singulares, como es el caso de Sierra Bermeja. Existen soluciones técnicas para lograrlo. Sin embargo, la administración utilizó la existencia de la carretera para establecerla como límite del Parque Nacional Sierra de las Nieves declarado en 2021.
Las voladuras que se han realizado estos días han tenido lugar dentro del ámbito del Parque Nacional Sierra de las Nieves, en su Zona Periférica de Protección, y para nada han priorizado la conservación de sus ecosistemas. Es decir, antes de la declaración del parque nacional, la carretera era un obstáculo para la conservación de los ecosistemas, priorizándolos, pero una vez declarado, los ecosistemas pasan a un segundo plano si de resolver los problemas de la carretera se trata. Este doble rasero podría ser peor al hablar del interés general, si las medidas que se han adoptado, ante la justificada presión social, se convierten en cortoplacistas si no se ha tenido en cuenta la geología y mecánica de las peridotitas. Confiemos en que los responsables técnicos de las obras hayan realizado los cálculos adecuados y las detonaciones que se han llevado a cabo no camuflen desprendimientos futuros.
Informático, experto en cartografía digital y teledetección. Editor de "Sierra Bermeja, un patrimonio natural excepcional". Hasta julio de 2022 formó parte del equipo cientifico-técnico de la Plataforma Sierra Bermeja Parque Nacional. Es socio del Grupo Naturalista Sierra Bermeja (Grunsber)
Cómo citar?: Martos Martín, J., (fecha). «(título de la publicación)». Sierra Bermeja, un patrimonio natural excepcional. (URL de la publicación)

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