El incendio de Sierra Bermeja de 2021 no fue el que más superficie quemó en la serie histórica de esta montaña, pero sí se convirtió en el más complicado de extinguir a nivel andaluz y el que más conocimiento científico propició a nivel español hasta la fecha. Bomberos forestales catalanes realizaron mediciones directas mediante cuatro sondas lanzadas dentro de las columnas convectivas del incendio, registrando variables como temperatura, humedad y viento.

El incendio de Sierra Bermeja de septiembre de 2021 popularizó en España el concepto de incendios de sexta generación, una tipología que ya podría haberse aplicado al incendio de Pedrógão (Portugal) en 2017. Esta clasificación, utilizada por los servicios de extinción, permite describir la evolución de la estrategia de intervención en función del comportamiento de los incendios forestales a lo largo de las últimas décadas (Castellnou et al., 2021).

Para el público general, incluso para muchos medios de comunicación, esta tipología suele asociarse únicamente con la virulencia del fuego. Sin embargo, más allá de la intensidad, lo verdaderamente relevante es que cada “generación” define un tipo de incendio que no existía en años anteriores, lo que refleja que las condiciones que determinan el comportamiento del fuego y la afección a las zonas antropizadas han cambiado de forma sustancial con el tiempo, dando lugar a incendios con dinámicas nuevas, cada vez más difíciles de controlar.

Imagen desde satélite del incendio forestal de Sierra Bermeja de septiembre de 2021
Pluma del incendio de Sierra Bermeja de septiembre de 2021 vista desde satélite

Las generaciones de los incendios

La clasificación por generaciones refleja la evolución de los incendios en varios aspectos como la velocidad de propagación, la intensidad del fuego, el grado de afección a la interfaz urbano-forestal o la existencia o no de múltiples grandes incendios simultáneos.

En los incendios de sexta generación, además de todo lo anterior, las características energéticas del fuego son tales que pueden alterar las condiciones atmosféricas, un fenómeno conocido como interacción fuego-atmósfera. Esta interacción puede generar nubes de fuego por piroconvección, capaces de producir tormentas de fuego que incrementan la velocidad, la virulencia y la incertidumbre en el comportamiento del incendio, un factor crítico para la estrategia de extinción.

El incendio de Sierra Bermeja de 2021 se clasificó como un incendio de sexta generación por su capacidad de generar piroconvección profunda y por el riesgo real de evolución hacia un pirocumulonimbo, aunque finalmente esta transición no llegó a producirse. No fue el que más superficie quemó en la serie histórica de esta montaña —ese récord corresponde al iniciado en Benahavís en noviembre de 1975 (Martos Martín y Gómez Zotano, 2021)—, pero sí se convirtió en el más complicado de extinguir y el que más conocimiento científico propició hasta la fecha (García Hernández, 2023).

Clasificación de los incendios. Tedim et al., 2018 (Fuente: Javier Martos)

Aportaciones científicas en el incendio de Sierra Bermeja

Bomberos forestales catalanes realizaron mediciones directas mediante cuatro sondas lanzadas dentro de la columna convectiva del incendio, registrando variables como temperatura, humedad y viento. Estos datos, combinados con mediciones de otros incendios extremos ocurridos en Cataluña en 2021 y comparados con modelos atmosféricos predictivos ERA5, fueron analizados en un estudio publicado en Journal of Geophysical Research: Atmospheres (Castellnou et al., 2022a) y constituyen el punto de partida para el proyecto EWED, para comprender mejor los incendios forestales extremos (EWE) y mejorar la capacidad de respuesta en Europa (Castellnou et al., 2024).

El objetivo de la investigación fue definir modelos de perfil vertical atmosférico con valores cualitativos y cuantitativos, para entender cómo distintos tipos de piroconvección alteran la atmósfera y aceleran la propagación del fuego. Además, se propusieron establecer umbrales para estos valores que pudieran servir para prevenir cambios bruscos en el comportamiento del incendio, apoyando con ello a la toma de decisiones en campo.

Incendio de Sierra Bermeja de septiembre de 2021: pirocúmulo con probabilidad de convertirse en pirocúmulonimbo

¿Qué es la piroconvección?

Cuando un incendio libera gran cantidad de energía, el aire caliente asciende formando una columna convectiva. Si alcanza suficiente altura, puede condensar humedad y generar una nube propia, denominada pirocúmulo (pyroCu). En casos extremos, esta nube puede evolucionar a tormenta de fuego (pirocumulonimbo o pyroCb), capaz de producir vientos erráticos, descargas eléctricas y cambios súbitos en la dirección del incendio.

El estudio de Castellnou y su equipo ha demostrado que no todas las columnas convectivas son iguales, identificando cuatro grandes tipos de piroconvección, desde columnas simples sin nube hasta pirocúmulos profundos y tormentas de fuego, cada una con impactos distintos sobre la velocidad y el comportamiento del incendio.

Tipos de columnas convectivas (Castellnou et al., 2022)
Prototipos de piroconvección. Los porcentajes (%) indican la proporción de horas de fuego de cada tipo de piroconvección observadas durante las 144 horas que han monitoreado Castellnou et al., 2022a. La línea violeta representa la parte superior de la capa límite atmosférica (ABL), la verde el nivel de condensación ascendente y la amarilla la cizalladura del viento.(Fuente: Castellnou et al., 2022a)

La atmósfera transformada por el fuego

Un hallazgo clave de la investigación es que el fuego puede reorganizar la capa límite atmosférica (ABL). Al hacerlo, introduce aire más seco desde capas altas hacia la superficie, incrementa la turbulencia y los vientos cerca del suelo, genera corrientes de entrada que “alimentan” el fuego y provoca saltos repentinos en la velocidad de propagación.

Los investigadores detectan una relación directa entre la velocidad ascendente dentro de la columna de humo y los errores de los modelos clásicos de propagación: cuando aparece piroconvección, el fuego avanza mucho más rápido de lo previsto.

Timelapse de 40 segundos que representa la formación de un pirocímulo en el incendio de Sierra Bermeja de 2021, visto desde La Línea de la Concepción (Autor: @jantsalado)

Sierra Bermeja 2021: un ejemplo real

El incendio de Sierra Bermeja de 2021 ejemplifica estos procesos. Durante este evento se observaron pirocúmulos bien desarrollados, asociados a una atmósfera muy seca e inestable. Aunque las condiciones meteorológicas superficiales no parecían extremas, la interacción fuego-atmósfera provocó una propagación rápida, gran dificultad en las labores de extinción y amenazó el tercer día con el riesgo de una evolución explosiva del pirocúmulo hacia un pirocumulonimbo. Por motivos de seguridad se ordenó la retirada preventiva del operativo —una decisión que generó críticas en redes sociales por desconocimiento del fenómeno—, aunque finalmente el pirocúmulo se disipó.

Este incendio confirmó que sus características extremas no podían explicarse solo por la intensidad del viento, la difícil orografía o la abundancia de masa forestal disponible para el fuego, sino por procesos atmosféricos inducidos por la gran cantidad de energía liberada por el propio incendio.

Importancia de comprender la piroconvección

Aunque poco frecuente, la piroconvección marca la diferencia entre un incendio “convencional” y uno extremo. Reconocer sus señales tempranas puede mejorar la seguridad de los equipos de extinción, anticipar cambios bruscos en el comportamiento del fuego y explicar por qué algunos incendios superan la capacidad de control, algo que no siempre se comprende fuera del ámbito técnico.

En un contexto de cambio climático, caracterizado por el aumento de las temperaturas medias, del número y la intensidad de las olas de calor, la disminución de la humedad de las masas forestales y su progresiva matorralización, los incendios con comportamiento extremo dejan de ser excepcionales. La estadística lo confirma: tras los incendios de 2021, que afectaron a 87.879,74 hectáreas forestales (Miteco, 2022), una cifra cercana a la media anual del decenio 2011-2020 —96.592,57 hectáreas—, la superficie quemada en España aumentó de forma muy significativa, alcanzando las 267.946,89 hectáreas en 2022 (Miteco, 2023) y las 353.307,1 hectáreas en 2025 (Miteco, 2025; datos a 30 de noviembre).

Referencias

  • Castellnou, Marc; Miralles, Marta; Larrañaga, Asier; Nebot, Edgard; Arilla, Etel; Castellarnau, Xavi; Castellví, Jordi; Herrera, Joan; Pallars, Josep (2021). “Clasificación de las generaciones de incendios forestales: actualización”. Revista de Incendios forestales 3:70-72
  • Castellnou, Marc; Bachfischer, Mercedes; Miralles, Marta; Ruiz, Borja; Stoof, Cathelijne R.; Vila-Guerau de Arellano, Jordi (2022a). “Pyroconvection Classification Based on Atmospheric Vertical Profiling Correlation With Extreme Fire Spread Observations”. Journal of Geophysical Research: Atmospheres, 127, e2022JD036920. https://doi.org/10.1029/2022JD036920
  • Castellnou, M., Nebot, E., Estivill, L., Miralles, M., Rosell, M., Valor, T., Casals, P., Duane, A., Piqué, M., Górriz-Mifsud, E., Coll, Ll., Serra, M., Plana, E., Colaço, C., Sequeira, C., Skulska, I., Moran, P. (2022b). “FIRE-RES Transfer of Lessons Learned on Extreme wildfire Events to key stakeholders”. Proyecto FIRE-RES project. 119pp DOI: https://doi.org/7358311
  • Castellnou, M.; Nebot, E.; Arilla, E.; Bachfisher, M.; Castellarnau, X.; Castellvi, J.; Cespedes, J.; Estivill, L.; Ferragut, A.; Larrañaga, A.; Miralles, M.; Pagès, J.; Pallàs, P.; Rosell, M.; Ruiz, B.; Guarque, P. (2024). «Protocolos para la recogida de datos en eventos de incendios forestales extremos«. Extreme Wildfire Events Data Hub for Improved Decision Making (EWED).
  • García Hernández, Alejandro (2023). “De las generaciones de incendios al Gran Incendio Forestal de Sierra Bermeja 2021”. VI Jornadas de Patrimonio de Casares, 2 y 3 de junio de 2023.
  • Martos Martín, Javier; Gómez Zotano, José. “Sierra Bermeja y los grandes incendios forestales. Una reconstrucción geohistórica”. 2021, Los Bosques de la Serranía de Ronda. Una perspectiva espacio-temporal. Ed. La Serranía (José Gómez Zotano y José Antonio Olmedo Cobo, editores), pp. 391-437
  • Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (junio de 2022). “Los incendios forestales en España 1 de enero – 31 de diciembre de 2021. Avance informativo”. 38pp
  • Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (junio de 2023). “Los incendios forestales en España 1 de enero – 31 de diciembre de 2022. Avance informativo”. 41pp
  • Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (diciembre de 2025). “Avance Informativo de Incendios forestals 1 de enero – 30 de noviembre de 2025. Datos provisionales”. 4pp
  • Tedim, F., Leone, V., Amraoui, M., Bouillon, C., Coughlan, M. R., Delogu, G. M., Fernandes, P. M., Ferreira, C., McCaffrey, S., McGee, T. K., Parente, J., Paton, D., Pereira, M. G., Ribeiro, L. M., Viegas, D. X., & Xanthopoulos, G. (2018) “Defining Extreme Wildfire Events: Difficulties, Challenges, and Impacts”. Fire 1, 9
Autor: Javier Martos Martín

Informático, experto en cartografía digital y teledetección. Editor de "Sierra Bermeja, un patrimonio natural excepcional". Hasta julio de 2022 formó parte del equipo cientifico-técnico de la Plataforma Sierra Bermeja Parque Nacional. Es socio del Grupo Naturalista Sierra Bermeja (Grunsber)

Cómo citar?: Martos Martín, J., (fecha). «(título de la publicación)». Sierra Bermeja, un patrimonio natural excepcional. (URL de la publicación)

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