Ha salido publicado en volumen correspondiente al año 2026 de Basic and Applied Herpetology (Fernández Meléndez et al., in press) un artículo que estudia la alimentación y el comportamiento de caza de la víbora hocicuda (Vipera latastei) en el sur de la península ibérica, especialmente en Andalucía. Su principal conclusión es que las poblaciones meridionales parecen consumir aves y cazarlas al acecho con mayor frecuencia que las poblaciones del norte.

El estudio reúne información sobre 726 ejemplares, obtenida mediante observaciones de campo, fotografías, aportaciones de naturalistas y registros procedentes de plataformas digitales. Los casos documentados de depredación sobre aves, así como las posibles emboscadas dirigidas hacia ellas, se concentran principalmente en Andalucía oriental. Los autores interpretan este patrón como una adaptación ecológica a los ambientes más secos del sur, donde la menor disponibilidad de pequeños mamíferos favorecería una dieta más variada.

Vipera latastei (Fotografía: Fran Alfonseca. Visión Natural, 11, 2022)
Vipera latastei (Fotografía: Fran Alfonseca. Visión Natural 11, 2022)

Una observación en el piedemonte de Sierra Bermeja

Entre los casos recogidos en este artículo figura una observación especialmente llamativa, correspondiente a una hembra adulta localizada en un árbol junto al río Padrón, en el piedemonte de Sierra Bermeja (Muir, 2021).

Según el testimonio, la víbora trepó aproximadamente 1,5 metros por el tronco hasta alcanzar el nido de un mirlo común (Turdus merula), donde se alimentó de los tres polluelos presentes, de apenas unos días de edad. Los adultos se mostraron muy defensivos y armaron un considerable alboroto, pero la víbora los ignoró y posteriormente permaneció descansando durante la tarde en el propio nido.

Los autores señalan que, de confirmarse la exactitud del relato, constituiría el primer registro descrito de Vipera latastei depredando polluelos de mirlo común en un nido. La observación representa, además, una evidencia de comportamiento trepador asociado directamente a la búsqueda de alimento.

Vipera latastei Bosca, 1878 (Fotografía: José Gómez Zotano)
Vipera latastei subsp. arundana. La Raijana, Júzcar (Fotografía: José Gómez Zotano)

Vipera latastei arundana. La víbora hocicuda del sistema penibético occidental

La víbora hocicuda es un endemismo ibérico distribuido por buena parte de España y Portugal, aunque está ausente de la mayor parte de Galicia, la cornisa cantábrica y los Pirineos. Su distribución es discontinua y se concentra principalmente en zonas montañosas, donde forma poblaciones dispersas, aisladas y generalmente poco numerosas. La transformación del territorio, la presión humana y la pérdida de hábitat probablemente han reducido un área de distribución que en el pasado fue más extensa.

Barnestein publicó en 2022, en el número 11 de la revista Visión Natural, un artículo dedicado a Vipera latastei arundana, subespecie descrita en 2021 y restringida al sistema Penibético occidental. Su distribución comprende las provincias de Málaga y Cádiz, desde el nivel del mar hasta aproximadamente 1.800 metros de altitud, por lo que es la subespecie presente en Sierra Bermeja.

Vipera latastei (Fotografía: Pablo Aragón Macías)
Vipera latastei subsp. arundana en camino del Porrejón, Sierra Bermeja (Fotografía: Pablo Aragón Macías, 18/sept/2021)

En el macizo bermejense existen muy pocas citas, de modo que todavía se conocen mal su distribución, abundancia, periodo de actividad y reproducción. Suele ocupar terrenos rocosos y abiertos con abundantes refugios, así como claros y bordes de alcornocales, encinares y pinares, en ocasiones próximos a fuentes y escorrentías.

Es una especie principalmente diurna, activa por lo general entre marzo y octubre, aunque durante el verano también puede presentar actividad nocturna. En jornadas muy calurosas puede subir a matorrales e incluso a árboles para evitar las elevadas temperaturas del suelo. Caza al acecho y se alimenta principalmente de pequeños mamíferos, reptiles, aves y anfibios y, de manera ocasional, de invertebrados.

La situación de Vipera latastei arundana resulta preocupante debido a la pérdida y fragmentación de su hábitat, el desarrollo urbano y agrícola, la proliferación del jabalí y los incendios forestales. Se trata de un endemismo singular de las sierras malagueñas y gaditanas, todavía muy desconocido y frecuentemente perseguido por miedo o desconocimiento. Su conservación requiere proteger sus hábitats y mejorar la información disponible sobre sus poblaciones.

Vipera latastei (Fotografía: Juan A. M. Barnestein. Visión Natural 11, 2022)
Vipera latastei (Fotografía: Juan A. M. Barnestein. Visión Natural 11, 2022)

REFERENCIAS