‘Carta al silencio del manto que perdí’, por Javier García Serrano
El instituto Geológico y Minero de España convocó un concurso de microrrelatos en el que el jurado estaba integrado por geólogos. La obra ganadora no fue un relato épico ni grandilocuente, sino una breve carta dirigida a las peridotitas. Hablaba de profundidad, de tiempo, de temperatura y de presión. De una transformación lenta, silenciosa, sin grandes aspavientos. A veces, lo más profundo también es lo más sencillo.




